El doble difusor del Brawn, sustituido en 2010 por el triple que usaban todos, el conducto F de McLaren el año pasado, son algunos ejemplos.
Pero esto no es nuevo, ha ocurrido, en mayor o menor medida siempre, al menos desde que alguien empezó a poner puertas al campo. El maestro, el gurú, el odiado por muchos, fue durante años Colin Chapman, pero no fue el único.
En 1981 es decir, hacer 30 años como me gusta a mí, la FISA puso en marcha una nueva reglamentación que, posteriormente fue incorporada por la FOCA en el Acuerdo de la Concordia. Una de estas normas eran para evitar el efecto suelo de los coches, y se prohibían las faldillas laterales flexibles y que, la altura mínima al suelo debía ser estáticamente de 6 cm. Como la norma no precisaba más, todos los equipos supusieron que, con el coche en movimiento, esto no necesitaría ser así. Dicho y hecho, a la primera carrera del año, todos los equipos se presentaron con sistemas de suspensión flexible variable.
Como caso más absurdo se cuenta el de Mario Andretti que, a los mandos de su Alfa Romeo estaba estacionado en la parrilla de salida. Un comisario se dio cuenta de que su coche estaba demasiado bajo y no daba los 6 cm de altura al suelo. Advertido por el comisario, Mario accionó una palanca y el coche subió de altura. Sonrisa de Mario, sonrisa del comisario, y mutis por el foro de este.
Pero hubo dos que fueron un poco más allá de esto, Brabham y, como no LOTUS. Brabham saco un coche de flexibilidad variable, pero con una fase inicial hidroneumática y una final actuando los muelles y, además llevaba faldillas relativamente flexibles. En su momento las flexibles no se prohibieron, fueron sustituidas por la rígidas, una vez prohibidas estas, en McLaren interpretaron que sseguian en vigor las otras y se podían usar las flexibles. ¿Quién estaba al mando de esta escudería?, un joven llamado Bernie Ecclestone.
En Lotus, Colin Chapman rizó el rizo y sacó el Lotus 88 de doble chasis. Rapidamente explicado, esto consistía en dos chasis superpuestos, uno que llevaba todos los elementos del coche, incluido el piloto y otro exterior rígido. El interior era el que hacía el efecto suelo, el exterior era solo aerodinámica y vestimenta. Burdamente explicado, sea de paso. Se montó tal lío que el coche no pudo debutar y eclipsó un poco la polémica de Brabham.
¿Este año que nos encontraremos?, ¿cual será la polémica?, a falta de la presentación del anunciado novedoso nuevo Mclaren, y de que todos los equipos den la cara, pero de verdad, ya está en el aire la primera. Al parecer Lotus-Renault tiene en su R31, unos escapes que los fotógrafios se han vuelto locos buscandolos, se cree que soplan por debajo de los pontones, es decir, a mitad del coche.







G.P. de España 1979 Bibedum trata de parar al Renault de Jabouille que ha realizado un trompo, mientras el Tyrrel de Pironi llega de frente.
G.P. de Holanda 1980, Bibendum corre cuan comisario de pista para tratar de ayudar a Derek Daly que, con su Tyrrel, vuela por encima de las protecciones. Gracias a su rápida intervención Derek es extraido aturdido pero indemne.
G.P. de Holanda de 1981. Aquí Bibendum corre aterrado para evitar la lluvia de neumáticos que se le viene encima. Andrea de Cesaris ha estrellado su McLaren contra las protecciones.
Después de la carrera que se metió en Holanda para escapar de los neumáticos, en el G.P. de España de ese mismo año, Bibendum trata de poner calma en Villeneuve con su Ferrari, que en la segunda vuelta adelanta al Williams de Reuteman. Gilles no le hizo ni caso, y se alzó con la victoria en la prueba. 




En un circuito como Mónaco, que ha sufrido leves modificaciones de su trazado en años, hay un dato que resalta, la pole conseguida hace 30 años por Pironi con el Ligier es de 1,24:813 y la del año pasado de Button con el Brawn es de 1,14:902 ¡¡¡ 10 segundos menos!!!.


















